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JAK

JAK Siempre que miraba a los ojos a Jak me sorprendía su cabezonería entusiasta en pedir que le tiraramos la pelota una y otra vez, obsesivamente, era un perro muy peculiar, o al menos lo era para mi, que consiguió que me fijará en él, rompiendo mi norma de mantener distancia de los peludos, llamarme egoísta y cobarde si queréis, pero para sobrevivir todos estos años en la prote sin sufrir hasta el punto de dejarlo, encontré la forma de sentirme a salvo enterrándome entre papeles y tareas administrativas. Es donde me siendo segura.


Elucubraba mi mente una historia para el pasado de Jak, me daba por pensar que alguien mayor lo había criado desde pequeño, que habían pasado muchos años juntos compartiendo los juegos de la pelota, hasta que un día su dueño murió y la familia no quiso hacerse cargo de Jak … entonces llegó a nuestro refugio, a mi me daba el palpito, que el shock del cambio de vida, le trabó el cerebro, su forma de aislarse de todo, era recuperar el juego de la pelota, de esa forma le debía parecer que milagrosamente un día cuando levantara la cabeza para pedir la pelota que reposaba en el suelo, en lugar de una persona extraña, su dueño estaría allí, aparecería por arte de magia y sus miles de intentos habrían valido la pena.

Jak se ha pasado los últimos años con nosotros, a veces cuando me traía la pelota, me gustaba pensar que era consciente que jugaba conmigo y no con aquel recuerdo perdido que tenia encerrado en su cabeza, llegué a desear que no buscara a otra persona en ese acto, que me viera a mi, que intentará disfrutar de la vida junto a nosotros, pero nunca lo sabré, Jak te has ido dejándome con esa incógnita.

Se que Jak fue feliz cuando Sandra y Monica le tiraban la pelota, sacando un instante extra entre sus multitareas mientras van arriba y abajo, se que fue feliz cuando seducía alguno de nuestros voluntarios por mas de un cuarto de hora con su insistencia, y se que fue feliz durantes las jornadas de voluntariado de El Cisne Negro, cada Cisne que pasaba le debía tirar la pelota, con lo cual Jak estaba en el nirvana. Voluntario va, pelota viene, voluntario viene, pelota va.

Jak quiero que sepas, que hubo un momento que le dije a Sandra, por que tengo 3 peludos en 70m2 que si no…. Jak me rompías el alma al verte encerrado en esa manía, llegué a imaginar que si te llevaba a casa podía eliminarla y te vería algún día relajado, pasando de las pelotas y tumbado a mi lado.

Hoy Jack va con su pelota en la boca camino del arco iris, buscando una nueva victima que se la quiera tirar, aunque espero que mis suposiciones sean ciertas, y allí arriba por fin encuentres a aquel abuelito que te enseñó ese juego y podáis disfrutarlo juntos eternamente. Adios Jack. Perdóname, no tenia sitio en casa para ti, aunque si en mi alma. Te querré siempre y no te olvidaré. Isabel.

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